lunes, 1 de diciembre de 2014

A Cristo el Salvador


Rienda de potros indomables, ala de aves que no van errantes, timón auténtico de naves, pastor de corderos del Rey.

A tus sencillos hijos congrega, para cantar con voces puras santas alabanzas, para entonar himnos sinceros a Cristo que guía a los niños.

Rey de Santos, Logos omnipotente, Hijo del Padre Altísimo, Príncipe de sabiduría, Fortaleza de los débiles, eternamente benévolo, de linaje humano, Salvador Jesús, Pastor, Labrador, Timón, Guía, Ala celestial del santo rebaño, Pescador de mortales, de los que se salvan del piélago (abismo) del mal; a los peces puros en medio del adverso oleaje lanza el anzuelo para una dulce vida.

Pastor Santo, sé Guía, Rey, de niños puros. Huella de Cristo, Senda celeste, Logos eterno, Perpetuidad inconmensurable, Luz eterna, Fuente de piedad, Dispensador de virtud.

Alimento sagrado de quienes en respetuosa vida alaban a Dios, Cristo Jesús. Leche celestial de pechos dulces de los encantos de una doncella, exprimida por tu Sabiduría. Criaturas, en tiernas bocas criadas, con el fresco espíritu del seno espiritual saciadas; sencillas alabanzas, auténticos himnos, a Cristo Rey, santas recompensas por Su enseñanza de Vida cantemos al unísono.

Acompañemos en procesión con sencillez, al poderoso Niño, como Coro de Paz, los hijos de Cristo, pueblo prudente, y cantemos todos juntos un salmo al Dios de paz.

Himno "Tierno y buen pastor"
 según Clemente de Alejandría