jueves, 14 de agosto de 2014

Esclavitud


Frecuentemente a nosotras las hermanas, se nos acusa de estar en esclavitud porque cubrimos nuestras cabezas y vestimos modestamente. Si recibiera un dólar por cada vez que escuchara la frase: “Estás en esclavitud” o algo parecido, ya tendría una pila de dinero bastante grande. En esta publicación estaré echando un vistazo más de  cerca a esta “esclavitud” de la cual estoy siendo acusada (de vivir en…) pero me gustaría empezar con el otro lado (del cual yo solía ser parte).

Alguien que sigue la rutina de este mundo debe levantarse más temprano de lo normal para alistarse para el día. Se parecerá a algo como esto: Un regaderazo (o tal vez se da un baño la noche anterior). Decidir qué ropa ponerse, asegurándose que todo combine. Algunas veces esto incluye probarse más de un traje o juego de ropa antes de que alguno sea elegido finalmente. A veces esto incluye tener que dejar el clóset, cajón y/o dormitorio un poco desordenado, especialmente si no se dispone de mucho tiempo… sólo para regresar más tarde para poner todo en su lugar (o sólo dejar un completo tiradero). ¿Quién se preocupa por comodidad? Verse bien está al principio de la lista. Cinturas entalladas que se sienten más y más mal mientras el día transcurre, pantalones entallados que impiden la circulación de la sangre y a veces causan dolor en las piernas. ¡No importa!, siempre y cuando te veas bien…    Arreglarse el cabello (lo cual podría incluir varios aparatos que se conectan… secadora, tenazas para enchinar el cabello, planchas para alaciar, etc. y productos químicos tales como spray o gel). Checar cejas y depilar lo que no debe de estar allí. Maquillarse (base de maquillaje líquida y en polvo, sombras para los párpados, delineadores, máscara para pestañas, rubor, labial/brillo… y tal vez aún delinearse los labios y enchinarse las pestañas). Y por si fuera poco, añade los juegos o coordinados de joyería -aretes, collar, pulsera(s). Y no olvidemos los zapatos. ¿Cuáles combinan con el coordinado de hoy? Y la bolsa -si la actual no luce bien, necesitamos sacar todo para intercambiar el contenido con una que combina mejor con el coordinado del día.   

¿Cuánto tiempo se lleva todo esto? ¿Una hora?... ¿Una hora y media? … Y ¿Para qué es todo esto de todas maneras?

Ahora, yendo aún más lejos, -todas estas cosas necesitan un lugar para vivir. Cómodas, cajones, clósets, ganchos, cajas, etc. Se necesita espacio. Claro, todo esto cuesta dinero; y no sólo los artículos en sí mismos, sino que los contenedores de almacenamiento también. MUCHO DINERO ya cuando todo se ha dicho y hecho (pero nunca va a terminar). Muchas veces se debe gastar por los artículos mencionados. A veces es más fácil pagar dinero extra por los artículos de oferta que ir y  rebuscar por todas partes en los cajones de descuento, repisas de liquidación y tal clase de promociones.

Ahora, por el lado mío. Me lleva menos de 5 minutos vestirme, recogerme el cabello, ponerme encima mi cubrimiento, calcetines y zapatos. Mi selección es limitada (al propósito,...pues es mucho más fácil de esta manera) y mis colores son pocos. No tengo que pensar qué es lo que me voy a poner. Sí, lleva un poco de tiempo hacer un jumper o túnica, de cualquier forma una vez que está terminado, lo está y duran por bastante tiempo. Una carrerita a la tienda de uso podría revelar algo lo suficiente modesto para vestir… por sólo $1 dólar la pieza.  No químicos en mi cara, cuerpo, o  cabello. No necesito un espejo para arreglarme el cabello y pueden pasar días y días sin que tenga que mirarme en uno. Mi ropa es cómoda y  floja.

Ahora, pregunto: -¿Quién está en esclavitud aquí?

La inspiración de esta publicación vino por algo que los hermanos dijeron el otro día. Un grupo de nosotros fuimos a tener compañerismo con otro grupo que vive en Indiana. Los hermanos salieron a predicar a Cincinnati, oh y al día siguiente ellos estaban compartiendo  algunas observaciones e historias. Los Bares tenían áreas especiales en la parte de afuera (en el frente) para sentarse allí y socializar, pero la gente necesita entrar al bar primero y así poder salir hacia esta área cercada. La cerca no era realmente una cerca, sino una barrera pequeña que sería fácil de mover o de pararse encima si alguien quisiera. Este pequeño patio estaba atestado de gente, codo con codo en tan reducido lugar. De donde una voz vino diciendo: “¡Ustedes  están en esclavitud!”, refiriéndose a los hermanos parados en la banqueta, quienes tenían bastante espacio allá, por cierto.

Otra vez, ¿Quién está en esclavitud aquí? Yo conozco la respuesta porque yo he estado en ambos lados, y lo digo sin la intención de ser hipócrita. (Porque hay muchos que dicen “Intenté ser cristiano pero no funcionó…” eso sí es hipocresía).
Por Joanne Smith.

(15 de Julio de 2014)